Origen etimológico de la mencionada palabra ¨Catia¨
La palabra Catia es sin lugar a dudas uno de lo más ancestrales topónimos que perviven en la cotidianidad de nuestra ciudad. Esta voz, auténticamente Caribe, que identifica a la populosa localidad situada en el extremo Noroeste de Caracas, todavía mantiene un velo que oculta el misterio de su significado.
En este sentido, puede decirse que existe una suerte de nimbo o aura que lo envuelve; enigma este que aún no ha podido ser resuelto por quiénes se han dedicado al estudio y conocimiento de nuestras lenguas aborígenes y de los topónimos que de ellas se derivaron.
Hipótesis de su origen
Como resultado de esta búsqueda infructuosa del significado etimológico de la voz “Catia”, siguen vigentes ciertas acepciones de esta palabra que han sido tomadas como verdaderas, aunque las mismas no resistan la más indulgente crítica histórica.
Otra versión que corre respecto al origen del ancestral topónimo, se le atribuye a la supuesta existencia del Cacique Catia en los predios de los belicosos toromaimas que le habían puesto precio a los intentos de conquista española. Esta leyenda, tampoco posee fundamento alguno al no contar con pruebas documentales, pues éstas no hacen mención, de esta heroica deidad que sólo encontró existencia en ciertas mentes fantasiosas que se sienten muy a gusto con estos mitos históricos de la heroicidad.
Los ignotos tiempos de conquista que enterraron el mundo aborigen a comienzos del siglo XVII, quizás si llevó consigo y para siempre el verdadero significado que tuvo la voz Catia, la cual es el que dará paso el más emblemático y antiguo gentilicio de la Parroquia Sucre. Lo que no ha podido borrar el tiempo, es precisamente el significado afectivo que posee esta palabra en las mentes de los caraqueños en general y los “catienses” en particular, pues Catia es sinónimo y expresión de un modo de ser que identifica tanto a sus moradores como a la localidad que lleva este nombre, que es tan antiguo como el topónimo Caracas.



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